Cuidado del cachorro
La crianza de un cachorro con
pedigree o sin él comprende la alimentación, la correcta
desparasitación, las vacunas necesarias, el adiestramiento y el
desarrollo del carácter y las costumbres. Cuando el cachorro
haya llegado felizmente a casa, haga que se
ambiente acostumbrándolo desde un principio a realizar las
necesidades fisiológicas. Puede asignarle un lugar fijo dentro
de la casa, que desde entonces podrá ser suyo.
Durante el primero y segundo
día no es conveniente darle demasiada comida, ya que,
encontrándose todavía en fase de ambientación, no sentirá la
necesidad de comer, sino querrá estar tranquilo (recordar que no
es un juguete, es un ser vivo) para explorar su nuevo mundo.
Este pequeño ayuno servirá además para facilitar que el perro se
acostumbre a su dieta, ya que si tiene
apetito comerá de todo.
Será conveniente hacer salir al
cachorro después de cada comida, a fin de evitar que ensucie la
casa y por la noche se hará lo mismo antes de acostarse. El
perro aprenderá pronto.( En el caso de los gatitos es más fácil
porque solitos prefieren las piedritas sanitarias), y después de
pocas semanas comprenderán lo que quieren de él y no causará
ninguna molestia.
El tiempo necesario para la
completa educación de los instintos fisiológicos varía de un
cachorro a otro, mientras algunos las comprenderán más
rápidamente, con otros será necesario tener un poco de paciencia
y comprensión. No recurra nunca al tonto castigo de refregarle
la nariz en el lugar donde ha cometido la falta. Sería inútil y
contraproducente. Repréndalo con la voz (NO ! ! !) cuando lo
sorprenda en el hecho. Es inútil reprenderlo posteriormente.
Generalmente, el cachorro hace sus necesidades después de comer,
si luego de comer y tomar agua, empieza a olfatear el piso o a
gemir nos está diciendo llévenme al baño!!, ese será el
momento adecuado para llevarlo al lugar donde corresponde y si
hace sus cosas ahí, decirle: muy bien!muy bien! y
acariciarlo, luego aprenderá a ir solo o a pedir que le abran la
puerta.
Recuerden que el cachorro no es
despectivo ni desobediente, sino educable e instintivamente
amante de la limpieza. Reduzca la ración de
agua durante la noche.
Con respecto a la ubicación de
la cucha (si duerme afuera), se debe buscar un lugar fijo donde
no moleste ni sea molestado, con condiciones ambientales
moderadas: ni frío ni caluroso y, sobre todo, que no esté
expuesto a las corrientes de aire y humedad, lejos del lugar
donde habitualmente come, porque de no ser así puede adquirir la
mala costumbre de llevarse allí las mejores tajadas del plato
para saborearlas con gusto, ensuciando así el lugar que le hemos
destinado.
Este alojamiento debe contar
con una colchoneta , la cual tendrá una funda para facilitar la
limpieza. El relleno puede ser de viruta, goma pluma, etc. Si el
animal se siente cómodo en su nuevo lugar no tardará en
considerarlo de su propiedad y pasará en él largas horas jugando
o durmiendo. No obstante no se debe obligar al perro a
permanecer continuamente en su sitio porque se sentirá rechazado
al no permitírsele disfrutar la companía de su amo y de las
personas que lo rodean, ya que el perro es un animal muy
sociable.